Jayro Kenyo Guerrero Huayanay

La caricatura (del italiano caricare: cargar, exagerar) es un retrato que exagera o distorsiona la apariencia física de una o varias personas. Es en ocasiones un retrato de la sociedad reconocible, para crear un parecido fácilmente identificable y, generalmente, humorístico. También puede tratarse de alegorías. Su técnica usual se basa en recoger los rasgos más marcados de una persona (labios, cejas, etc.) y exagerarlos o simplificarlos para causar comicidad o para representar un defecto moral a través de la deformación de éstos. En tal caso, es una forma de humor gráfico.

La caricatura como género artístico suele ser un retrato, u otra representación humorística que exagera los rasgos físicos o faciales, la vestimenta, o bien aspectos comportamentales o los modales característicos de un individuo, con el fin de producir un efecto grotesco. La caricatura puede ser también el medio de ridiculizar situaciones e instituciones políticas, sociales o religiosas, y los actos de grupos o clases sociales. En este caso, suele tener una intención satírica más que humorística, con el fin de alentar el cambio político o social. La forma más común de las caricaturas políticas y sociales es la viñeta. Si bien el término caricatura es extensible a las exageraciones por medio de la descripción verbal, su uso queda generalmente restringido a las representaciones gráficas. 

Jayro Kenyo Guerrero Huayanay (Jayken) es un artista paiteño de nacimiento (autodidacta) que ha desarrollado con inusitado éxito este género.

Nos comparte su experiencia:

“Desde que tengo conciencia, me gusta mucho el dibujo y, sobre todo, el retrato. Estudiando a diferentes artistas, influenciaron en mi crecimiento artístico tanto en la pintura y la caricatura; esta última  fue mi primer medio de expresión; a través de ella pude socializar con mucha gente, personajes que no conocía; a través de ella pude expresar todo lo que yo imaginaba. No soy artista de profesión, mi profesión es otra, pero el arte de la caricatura siempre iba conmigo.

La inspiración viene de la belleza del rostro humano; junto a la técnica de lo humorístico nace el arte de la caricatura, en lo político y en todo lo que pasa en nuestra sociedad actual.

Consigno la respuesta de un artista: ¿Qué le hubiera gustado ser, si no hubiera sido pintor? “Si yo no hubiera sido pintor, me hubiera gustado ser pintor”

Yo creo que es lo mismo conmigo: si yo no hubiera sido caricaturista, hubiera sido caricaturista.
Entonces estoy muy feliz haciendo lo que hago”.

Nuestro país ha producido grandes caricaturistas, un arte que floreció y que fue apreciado mayormente, y nada excluyente en el ámbito periodístico,  sobre todo con personajes de la política peruana y de la farándula. Hoy vemos grandes exponentes en esa vertiente  quienes publican sus trabajos en diarios de circulación nacional,  de todos conocidos.

Paita no ha sido la excepción. Cuarenta años atrás, los viejos paiteños recordarán a don Carlitos León, un afable personaje que cultivaba este singular arte. De nuestros días, otro caricaturista, el Profesor Rolando Puchulán Rondoy; y hoy Jayro, nos confirma que el arte está presente en nuestro medio, con fuerza y presencia.

La Revista Barlovento agradece su amplia disposición a compartir su innegable calidad y se complace en mostrar el arte y gran trabajo de este artista paiteño.


Una muestra de Jayro Kenyo Guerrero Huayanay

Autor

  • Nací en Paita, 1957, aquí nomás en la Independencia He pescado desde fuera de Órganos hasta el Golfo de Guinea, desde las Seychelles hasta la roca de Sokhes Tengo 3 hijos, 5 nietos!

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