Enfrentemos la desobediencia de los imbéciles

La Imbecilidad

OPINIÓN

No hay ser humano que esté libre del contagio, es verdad, porque es imposible protegerse al cien por ciento de los virus y demás microorganismos de la naturaleza. Ni siquiera han podido hacerlo los médicos y demás miembros del sector salud, por más conocimiento del tema y por más protegidos que hayan estado: decenas de contagiados y fallecidos contamos entre ellos. Sin embargo, muchos lo intentamos obedeciendo lo establecido y sacrificando situaciones particulares por el bien de todos los que nos rodean, porque es lo que nos dicta nuestra conciencia y porque es nuestra obligación de gente. Pero, lamentablemente, no todos pensamos lo mismo y, en mayoría, nos volvemos un puerto asintomático de las buenas prácticas, prisioneros de nuestra propia irresponsabilidad.

Celebrar, por ejemplo, un quinceañero o cualquier otro evento no tan familiar -como hemos visto en el puerto de Paita- nos ha mostrado ese fracaso proveniente de seres humanos que, como hábito, tienen todo tipo de excusas para, según ellos, salir bien “parados” de la comisaría y el problemita. La libertad es una gran responsabilidad y se trata de saber decidir y priorizar lo que nos conviene, y no en lo particular, sino en lo social; pero muchos deciden fallar, a propósito, creyéndose los achorados del sistema, los pendejos de la comarca, los faites de la cuadra. Sin embargo, creo yo, está en nosotros mismos no ser simples espectadores. Tenemos que enfrentarlos a bocajarro porque, simplemente, no son los malos los que deben imponer su maleducadez contra el resto del pueblo, sino nosotros los que debemos exigirles a esos esperpentos a que cumplan con lo que les toca.

La pandemia no ha acabado en nuestro país, menos en nuestro puerto, está más fuerte que nunca entre nosotros: casi medio millón de contagios y más de veinte mil fallecidos, y lo único que hará que podamos resistir es enfrentando nuestras carencias, y una de ellas, sino la más cruel ante el ojo humano, es la desobediencia de los imbéciles. Enfrentémoslos. Digámosles en la cara que la imbecilidad en la que viven nos está pasando una factura muy grande: familiares, amigos han caído y seguirán cayendo si no hacemos algo para frenarlos.

Autor

  • Nació en Paita, 1971. Ha publicado las novelas "Entre el cielo y el mar" y "El Príncipe del Rectángulo". Actualmente dirige la revista Barlovento y busca tiempo y espacio para terminar su tercera producción literaria.

Agregue un comentario

Next Post

Un ramo de flores más y me tiro por la ventana

Lun Ago 10 , 2020
  Un ramo de flores más y me tiro por la ventana Italo Costa Gómez Siempre he sido muy querendón y medio romántico. A veces, tengo que mirarme a mí mismo y decirme “ya cholo, suficiente” para no aburrir, para tratar de no cansar porque […]
Italo Costa Gómez

Anuncios

Categorías